La autopsia ha determinado que Julen murió por la caída dentro del pozo. De modo, que el sinvergüenza de David Serraro no intente echarle la culpa a los bomberos, que hicieron su trabajo a la perfección. El único culpable de la muerte de Julen es David Serrano, que como dueño de la finca y del pozo ilegal que había en ella, debe rendir cuentas ante la justicia, empezando por pagar el importe exacto que costó la operación de rescate.
